martes, 27 de mayo de 2025

El Libro

 El único modo de discernir lo real de lo que no lo es, es leer el libro. Desde la portada, de reojo, me observa de soslayo, esa mirada, fría como el acero, inquisitiva, que rige y comanda.

Quizás su lectura me agregue nuevos pesares, nuevos motivos de preocupación y congoja, pero al menos no serán fruto de mi parcial apreciación. Porque digo congoja? Pues por que no me es ajeno, me interesa, me interpela.

Lo devoro… no me es un escenario ajeno, son, con salvedades, escenarios reconocibles y que hasta su olor me impregna.

No se si lo he dicho en algún momento…me hubiese gustado nacer hombre. No por la dicotomía de hoy en día de “sentirse” de un sexo diferente al propio,  sino por que, desde que tuve uso de razón,  pude sentir la diferencia, no solo en seno de la sociedad,  sino también, como descubriría tardíamente, lo que en realidad significa biológicamente, el convertirse, en la flor de la vida, en un “sarmiento” y dejar de existir,  a por oposición,  ser hombre que es ser potencialmente un creador de vida sin casi nada que lo limite. Hecha ésta salvedad está claro que mi mirada, retrospectivamente hablando, por fuerza,  tiene otro matiz y cierto cariz reivindicativo. 

Vaya despropósito! Reclamarle a la naturaleza. 

Volviendo a los relatos de los hechos, siendo los míos prácticamente calcados y me atrevería a decir no solo los míos,  sino los de dos generaciones o más,  que sufrieron dos guerras y destierros forzados…. Tengo que hacer un giro crítico y centrarme más en la persona y como gestiona lo relatado.

Nos cuenta sus experiencias con honestidad y sin retoques estéticos pero como si de una isla se tratara donde convergen todas las abyecciones de la sociedad de la época. Su visión es en cierto modo parcial dado que si bien los hechos son comunes a su generación, su modo de afrontarlos es muy personal,  dejando de lado la perspectiva de género,  que en cierto modo jugaba a su favor.

Sin duda cuando te ves forzado al desarraigo, en la más severa de las pobrezas, por fuerza y por sentido de supervivencia, creas callo o sucumbes. Muchas veces he reconocido que si bien las condiciones no fueron favorables y ni de lejos las más propicias, sí que un valor en otros lares sacrificado en aras de la supervivencia, se nos dio a raudales, a nosotros, los supuestamente parias, fue como un maná caído del cielo….y ese maná fue la libertad y la ilustración. Solo se constata este hecho,  pasadas las décadas, cuando descubres lo diferente que es ésta sociedad, aquí y ahora, comparada con aquella, la  incertidumbre que en su momento abrazamos. 

Hoy, para mí pesar, el desinterés por el prójimo es casi obsceno y lo que es peor, se blande como un derecho inalienable. La cacareada privacidad, esa ciudadela que nos separa de los otros.  Normalmente se saca beneficio mientras sea factible,  para pasar bruscamente al descarte o lo que es más crudo, al frío trato que arrincona sin siquiera haber mediado una frase con signos de interrogación. Directamente, se hace saber,  que no tienes valor intrínseco como persona,  ni nunca lo tuviste y sí que hubo en cambio,  condescendencia,  eres un momentáneo proveedor de no sé qué , ni no sé por cuánto tiempo. 

Entonces dados estos claros y constatables hechos se llega a la conclusión de que, esa corriente deshumanizada,  en vez de ser transformadora,  es manipuladora, nunca hubo tan aciago descubrimiento.

La lectura es dolorosa no por los hechos en sí, sino por el campo yermo que va dejando como secuela. El atrincheramiento en una ciudadela de seguridad y garantías. No hay salto al vacío, hay golpes de timón. 

Pero nadie nos pide ser héroes de nuestro destino cuando solo buscamos sobrevivir y si pudiéramos, quisiéramos perdurar de algún modo. Es humanidad en estado vivo, virtudes y flaquezas, expectativas y logros, es el devenir del tiempo y de hechos que van más rápido de lo que quisiéramos. Es desvelar el misterio de nuestra finiquitud,  de nuestra vulgar, en el buen sentido de la palabra, existencia. Es Miedo con mayúsculas a vivir, por mucho que a Ud, Señor, la palabra le saque de sus casillas y le remueva su mundo de falsa seguridad. 

Para mi Maestro


 A los de mi generación les ceñían estrictas normas de comportamiento, especialmente en la infancia y en la adolescencia. La característica común a todos los sexos era la estricta observancia del silencio. Si no nos volvimos todos locos, debió ser sin duda por la vida interior que florecía a borbotones, sin contención ni mesura. 

A fuerza de la necesaria búsqueda de “alimento” devorábamos libros, música, cine, teatro….cualquier cosa donde pudiésemos encontrar respuestas a nuestras preguntas. Yo creo que a fuerza de reprimir nuestra voz, no aprendimos el sano ejercicio de intercambiar ideas hasta bien entrada la juventud y aún así, por lo menos en mi caso, experimenté y experimento aún hoy en día una sensación de represa a punto de estallar, una suerte de olla a presión en donde revueltas, están palabras, ideas y sentimientos.

Es verdad que no se si, debido a estos antecedentes o a mi condición, es que tiendo a magnificar, pasiones, anhelos, preocupaciones. No me refiero con ello que sea una dramática, sino que más  bien todo se me queda atascado en el pecho, en la garganta con una urgencia lacerante, pero que las buenas normas de convivencia e incluso de los lícitos límites que cada cual marca a su alrededor… todas estas razones juntas hacen que se tenga una pulsión insoportable por comunicarse, pero a la vez, que  los objetos de nuestro interés tengan sanas murallas que los aíslan de incursiones no deseadas.

Pero a veces, la exposición a personas que a pesar de su complejidad admiramos y nos esforzamos en entender, solo a veces, como un rara avis…nos cautivan… Desde el total anonimato, pero también desde la fascinación, uno empieza a fijarse en cada detalle, en cada enseñanza, en cada vulnerabilidad. Es ahí donde se tiene que luchar por mantener la cordura entre lo real y lo imaginario, lo idealizado, lo fabulado. A esta altura de la vida y después de décadas de campo yermo uno llega a percibir, que no constatar, que sí puede ser que existan personas con las que empatizas y que por mucho que busques no disientes en casi nada.

Esa faceta de casi voyeur de almas no conduce a nada bueno ya que es unidireccional y seguramente, como todos los voyeurs, uno permanece invisible y lo más seguro, con una etiqueta,  que es como la mayoría de los humanos “clasificamos” a la marabunta que nos rodea.

Así pues cuando la consternación por el observado crece sin remedio, si acaso se presenta la ocasión de que alguna palabra se escape por la comisura de los labios, por una ley de vida y supervivencia del otro, es cercenada sin posibilidad de diálogo, ni entendimiento. Así una vez más la brecha se ahonda y el círculo se cierra en el inicio de los inicios, cuando el silencio era lo cotidiano y no haces ningún reproche ni reclamas ningún derecho pues nunca lo has tenido ni se te han concedido. El tiempo es tan limitado y las almas circulan por líneas marcadas llenas de soledad y donde nunca podrás saber si estás equivocado, ni sabrás dónde se encuentra la verdad que nos confirme si todo es invención o realidad.


domingo, 20 de noviembre de 2022

La biblioteca

Me he hecho el firme propósito de leer la modesta biblioteca que me dejó mi padre. No por modesta es menos rica.....el tema biblioteca en mi familia tiene una historia larga que abarca el período de la guerra hasta nuestros días. 
Mi tio Iñaki, hermano mayor de mi padre, según papá, todo lo que tenía de pequeño, lo tenía también bajo tierra. Llegué a conocerle a través de las fotos que intercambiaba la familia tras años de separación, escribía a mi tía Isabel, la única hermana, mujer autoritaria como la que más para bregar con una casa de tres hermanos varones y los padres. 
Bueno...aquí el tema es que el hombre de chapela de las fotos, mi tío, le conocí en mi primer visita a España en el 75. Mi tío tenía una habitación en el piso de Santuchu sólo para la biblioteca, un sofá con orejeras y una lámpara de lectura. No dejaba tocar a nadie su tesoro, mas que bajo estrictas normas de manipulación de los libros. Con orgullo me contó que era la tercera biblioteca, pues las dos anteriores habían sido confiscadas por la guardia civil en “aquellos años”. 
Fabio, mi padre, tenía fervor y admiración por su hermano y en los cinco años que vivió en Mallorca comenzó la colección de la suya....tal como las abejas construyen el panal, pues lo llevan en los genes, mi padre y mi tío, construían una y otra vez su biblioteca, al igual que esas hormigas, que al darle una patada al cónico hormiguero, afanosas lo vuelven a reconstruir. 
Contada esta larga y necesaria anécdota decidí comenzar por el tomo uno ya que no me podía decantar entre tantos títulos......tengo que decir que, con mi venida a España, paradójicamente, he perdido vocabulario, pues encontré una palabra que usaba de joven y había olvidado.... FALLEBA.... os dejo a vosotros el buscar su significado pues yo ya he contado bastante....

domingo, 1 de septiembre de 2019

Un día de sol

Si bien estamos en el umbral de setiembre, hoy hace un día de esos donde el sol lacera la piel. El aire caliente anuncia una de esas tormentas de verano, pero el cielo esta claro y limpio aunque parece que se hubiese abierto la puerta de un horno. Los insectos zumban y aquí y allá se oye entre las ramas de los pinos el escarceo de las palomas. Como tengo que hacer ejercicio y con esta canícula no hay quien camine, decido ir a dar unas vueltas a la piscina. Según bajo las escaleras recuerdo que no me he puesto protector solar pero tengo bastante melanina  en la piel que me salvaguardará. El asma me pesa en el pecho y es como si una mano apretase mis bronquios, no se por qué en días como éstos  estoy peor. Recuerdo que papá de niña me decía que parecía un perrillo sacando el hocico por la ventanilla del coche (o el autobús). Llego al borde azul, me quito toda la ropa, me gusta sentir el frescor del agua en cada milímetro de mi piel. La piscina esta rodeada casi totalmente por arbustos y setos y me resguarda de miradas indiscretas. En cuanto me sumerjo experimento la sensación de unirme a la naturaleza, debí ser pez en alguna vida anterior. Pensaba resguardar mi cabello del agua pero no me pude resistir a hundir la cabeza, el frescor recorre todo mi cráneo, como el agua no opone resistencia me siento ligera y elástica con las piernas, si cabe, mas largas, noto cada uno de mis músculos  de la espalda y las manos cortan el agua en el ángulo adecuado. Es en estos breves momentos de felicidad y armonía que me siento adolescente.

sábado, 31 de agosto de 2019

Un día gris

He entrado en una nueva etapa de mi vida, recién cumplidos los 70, se espera de mi que sea invisible.
Mis hijos ahora pasada la treintena esperan que esté  discreta y sin opinión. No me puedo creer que después de una vida vivida tenga que guardar para este blog mis experiencias , pero así es....ni tan siquiera puedo quejarme de mis huesos o mi espalda. Siempre hay una solución para lo que no la tiene. Me consuela pensar que si a mí se me quita la voz,  a ellos, que ahora se creen dueños de la verdad, les sucederá lo mismo incluso antes que a mí. 
Nos quedan unos pocos amigos, pero según a que edades no se soporta gente tonta, el hecho de ser viejo no nos da ningún salvoconducto a nada. Así que nos damos el autobombo en facebook,  que es un punto de encuentro para viejos. 
Como ya sé cuál  es el camino que tengo que recorrer hasta desaparecer, no encuentro muchos alicientes,  ya que el físico me abandona, la voz con el maldito asma  también me abandona y la calidad de vida empeora. 
Lo que podría ser un bálsamo, que es el cariño, lo siento a faltar, siento a faltar los besos, los abrazos, el afecto y el amor también. El que había de ser mi proyecto de compañero ha mostrado su peor lado, su ignorancia y falta de calidad humana, así que me toca recorrer este camino sola. A mi edad ya no se encuentran compañeros de viaje y menos mujeres como yo que no saben ni quieren cumplir un papel preconcebido. 
Por otro lado, uno empieza a darse cuenta que lo que una vez hizo,o construyó, esta hoy en día depauperado y las espectativas de los que te rodean no tienen en cuenta tu cansancio y te infravaloran como persona. 
Luego está el cambio generacional y el cambio del la escala de valores. Pues bien, ahora vuelvo a mis orígenes, cuando me refugiaba en mi interior y me alimentaba de música  y libros, pero esto también se va desvaneciendo. Vuelvo a mi soledad adolescente en estas 70 décadas vividas.... papá  me dejó libros por leer así que buscaré  un camino,  aunque al levantarme del sofá no me pueda enderezar por mi artrosis.
 Si bien me debería contentar que vivo en el primer mundo y en el tercero la gente sufre y muere cada día injustamente, no puedo dejar de sentirme triste....

La familia Iglesias, Bilbao y las bibliotecas

Me he hecho el firme propósito de leer la modesta biblioteca que me dejó mi padre. Pero no por modesta es menos rica.....el tema biblioteca en mi familia tiene una historia larga que abarca el período de la guerra civil  hasta nuestros días. 
Mi tio Iñaki, era el hermano mayor de mi padre, según papá todo lo que tenía de pequeño lo tenía también bajo tierra. 
Llegué a conocerle a través de las fotos que intercambiaba la familia tras años de separación, yo solía escribir, según los designios de mi padre que me encomendó la correspondencia familiar a los doce años, a mi tía Isabel, la única hermana, autoritaria como la que más,  para bregar en una casa de tres hermanos varones y los padres, pero también escribía a la casa de mi tío Ignacio. 
La tía Isabel se casó con el tío Andres y tuvieron un único hijo. Jesus al que llamaban, habitualmente,  los apodos en España son comunes, le apodaban Jesusin. Jesusín era un chico guapo, tenía una cara redonda de piel blanca donde lucían unos ojos grandes de color castaño, tenia unas pobladas pestañas y era rechoncho y de mediana estatura como sus padres. No se bien que pasó,  pero dicen que debido a la polio, sobre la veintena, le produjo una minusvalía psíquica de la cual nunca se recuperó. A pesar de todo, era autónomo y sólo  se le notaba en el habla, que era lenta y como que rebuscaba en su cabeza las ideas. Eso si, siendo varón, su minusvalía no le privó de adquirir todos los atributos sociales que corresponden al macho, especialmente los vascos, ese hablar de piernas abiertas, a voces, estableciendo dogmas en cada frase, la voz alta casi a gritos. Cada pueblo tiene sus características y nosotros, viniendo de Uruguay, donde la gente tiende a ser discreta y comedida en el habla y los gestos, optando por la prudencia antes que por el sobresalir, nos sentimos altamente conmocionados al llegar a Bilbao. Un día que tomábamos  café, en un atestado bar dónde  la gente se apiñaba en medio del humo del tabaco a tomar chiquitos a media mañana, nosotros, que solo bebíamos coca cola, estábamos como sapo de otro pozo…. De pronto la gente levantaba las voces y se arremolinaban con ademanes de brazos en alto y yo decía preocupada…” papá, papa, esa gente se pelea! Y mi padre decía…,” que va! Solo hablan! Ja ja ja. Pues todos esos atributos de la “ tribu” tenía mi primo Jesusin….
Luego estaba mi tío o Jesus, que vocación de nombres para unos socialistas ateos, El tio Jesus estaba casado con la tía …. Y tuvieron dos hijos, Maria Jesus y su hermano Pedro Mari que fue marino mercante, con ellos no nos escribíamos regularmente aunque como con todos, respondíamos formalmente a sus misivas y fotos. 
Aquellas cartas formales y único medio de comunicación en la época, aún no existía internet y el teléfono era un lujo que disfrutaban muy pocos, iban y venían por avión  y por barco y podían tardar un mes o más. Las cartas se guardaban para tener un hilo conductor y cuando el cartero las traía, a veces venían “duras” con fotos dentro. Pocas veces llegaban  con ribete negro,  cosa que anunciaba alguna muerte, éstas también eran de las “duras” pues traían los recordatorios con una oración y la imagen de algún Cristo o virgen sufriendo, a veces se  adjuntaba una foto de la lápida, como testigo mudo de la muerte.. 
Bueno...aquí el tema es que el hombre de chapela de las fotos, mi tío, le conocí personalmente en mi primer y ya definitiva visita a España en el 75. 
Mi tío tenía una de las habitaciones del piso de Santuchu dedicado exclusivamente a la biblioteca, además  había frente a los acristalados anaqueles,  un sofá con orejeras y una lámpara de lectura. 
El tío Ignacio no dejaba tocar a nadie su tesoro más preciado,  tenía  estrictas normas de manipulación de los libros. Recuerdo que cuando me condujo a la habitación tenía un gesto entre receloso y molesto, me dijo primero que no podía tocar nada, pero, como si dudara,  empezó a mostrarme unos estantes deslizables donde se podían  apoyar los libros cuando se ojeaban, también me dio recomendaciones de cómo se debían coger, para no estropearlos y por supuesto ni hablar de doblar las páginas!….. los libros estaban allí como un mudo testigo de resistencia, ideas encerradas entre dos cubiertas que desafiaban la historia de represión….en el tiempo que estuve en su casa no vi que se enfrascara en la lectura de ninguno, pero los guardaba, como un centinela,  con su paso largo y enérgico pasillo arriba, pasillo abajo. 
Con orgullo me contó que era la tercera biblioteca que montaba, pues las dos anteriores habían sido confiscadas por la guardia civil en “aquellos años”. Había toda suerte de libros, de los encuadernados en piel formando colecciones, de las antiguas enciclopedias que encerraban la historia en sus tomos, también las actualizaciones y para mi sorpresa había una colección de TVEOS, que guardaba con mimo, sus labios se arquearon en un esbozo de sonrisa, casi una mueca, pues él no acostumbraba a sonreír, todo lo contrario, tenia gesto adusto y severo marcado por su recia mandíbula y su hirsuto y rebelde pelo blanco, sus ojos se entornaron ante los comics con un esbozo de ternura y recuerdos.
Fabio, mi padre, tenía fervor y admiración por su hermano mayor y en los cinco años que vivió en Mallorca, en un pequeño piso que compramos, comenzó la colección de la suya....tal como las abejas construyen el panal, lo llevaban en los genes, mi padre y mi tío construían una y otra vez sus bibliotecas, al igual que esas hormigas, que al darle una patada al cónico hormiguero, afanosas, lo vuelven a reconstruir. Pero mi padre la construía por la lógica emulación del pequeño hacia el grande, por que su hermano era como un ejemplo a seguir, su faro de Alejandría!
Contada esta larga y necesaria anécdota decidí comenzar por el tomo uno, ya que no me podía decantar entre tantos títulos......tengo que decir que he perdido vocabulario desde que, paradójicamente, llegué a España , pues encontré en la lectura una palabra que usaba de joven y había olvidado.... FALLEBA.... os dejo a vosotros el buscar su significado pues yo ya he contado bastante....

Génesis del autoritarismo y el miedo

 si... además si nosotros nos quedamos a caballo de los drásticos cambios que hubo en los 60, es decir un poco somos de los 60 y lo que conlleva,  pero también tenemos sesgos de los 40 y los 50, 
Cómo podrían habernos enseñado a vivir en este mundo nuevo, ellos, mis padres? , ellos  que estaban entre desconcertados y asustados....su reacción a los cambios y en un país extranjero fue el autoritarismo.

El miedo es un sentimiento de autodefensa que dispara nuestra adrenalina y del que no debemos avergonzarnos ni negar. Puedo recordar las contadas veces que lo he padecido,  ese gusto metálico en la boca y ese salirse del alma del cuerpo. Es obligado, aprovechando su latigazo, implementar rápidamente soluciones, estrategias, reconocerlo y racionalizarlo.

El “fondo”

A colación de irse a vivir bajo un puente.... Yo también hago cábalas con lo de recalcular, porque con la jubilación no se si podré ir para arriba y para abajo sin tener que ajustar mis gastos....
Pero a mí, mi padre, me dejó otra frase que yo he transmitido a mis hijos, no sin ser motivo de chanzas y es que ellos no vivieron en los años 40 y 50 y según que cosas les parecen cuento de vieja..... sin más dilación la famosa frase era....”que harías si estuvieses en medio de la selva sin mas agua que beber que la que queda en la huella de la pisada de un caballo?. Siempre he emprendido los mas difíciles retos acuclillada en una huella en el barro. 
Mi padre era un hombre muy particular, solo llegué a entenderlo cuando él ya era bastante mayor y yo ya peinaba los 50.....De niña a la sobremesa de la cena, a falta de televisión, si nos habíamos portado bien, nos contaba “historias de la guerra” y yo por aquellos años, si bien tenía un sentimiento contradictorio hacia él…entre miedo, respeto y admiración, me lo imaginaba en  mi mente infantil,  como el Cid campeador, de brillante armadura y espada.... tal era la desbocada imaginación infantil en aquellas épocas. Pues al hilo de “si estuvieras en la selva....” recuerdo que en una de esas matinées de domingo de tres películas y dibujos animados entre medio.... todas en versión original, por eso me leí Tom Sawyer en 4* año de colegio de un tirón y sin dibujitos. 
Bueno.... que una de las películas era TARANTULA! con mala fotografía y en blanco y negro para dar más miedo, yo no tenía criterio aún para reírme del renqueante y artrítico bicho, que se me hacía horrible, especialmente cuando la cámara lo tomaba desde abajo, la tensión en el cine aumentaba, y todo el cine aullaba o pataleaba al unísono según el “muchachito” viniera de redentor o no.... la cosa es que le cogí miedo a la obscuridad. 
Papá sin piedad me mandaba al “fondo” que era lo mismo que el huerto cerca de las gallinas hasta que él decidiera llamarme....a fuerza de resignación, por que la autoridad no se cuestionaba en esos años, apechugando, intentaba acostumbrarme a la obscuridad y agudizar el oído...... así fue como mi padre me “entrenó” a ser fuerte.... me entrenó a se la chica que habría que construirle un “ pitilin” de madera..... por lo marimacho, pero no me enseño todo lo que yo hubiese querido.....

El cosmos familiar

EL COSMOS FAMILIAR
Hoy, oyendo una charla del Sr. Joan Garriga sobre como nuestros comportamientos tienen hondas raíces  en nuestro pequeño cosmos familiar, tengo que reconocer que puede que tenga razón.
En este momento de mi vida auto analizo mi ira, esta rabia que me nace de lo mas hondo, fruto de la desilusión  y el hastío y reconozco en ella esa opresión de aguantar y aguantar, de postergar y postergar,  pero no de hoy sino de muy antiguo.
Mi niñez la recuerdo con carencias pero también llena de alegría por el deseo de vivir . Me recuerdo como una niña fuerte y vital que solo veía nublado su cielo por un padre castrante y violento y una madre sumisa y callada. 
Como en mis épocas de bebé, allá en Decazeville, en un cuarto de un solo ambiente dividido por una cortina…me enviaban a dormir pero, según me contaba mi madre, con las lágrimas brillando aún  en mis mejillas, apartaba la cortina con una risa en los labios, de pie en la cuna.....esa ha sido la historia de mi vida....reír....llorar....reinventarme y volver a reír.
Mi niñez tiene negras etapas de castigos físicos por nada, de la impotencia de mi madre y su infelicidad y otras cosas que no contare aquí.
El único modo de hacer llevadero ese sin vivir era refugiarme en la fantasía y la negación de la realidad, como también la peor característica de mi personalidad, el inmovilismo, la actitud camaleónica para pasar desapercibida, vaciar la mente para ni siquiera en mi cerebro hacer ruido, no fuera a despertarse la bestia.....
Todo empeoró en la adolescencia cuando me hice mujer. Mi padre exacerbó mas aún su paranoia, ahogó mas aún  mis incipientes intentos de madurar.....mi mundo era ir al liceo y luego volver a las cuatro paredes de mi casa. Sin socializar, sin proyectos de futuro, sin guía ni consejo, fui a ciegas, creciendo y dilapidando los años mas fructíferos y creativos de un ser humano. No tuve nadie, ni familia, ni amigos, ni profesores que me ayudasen a encontrar un camino para realizarme.
Mi madre por una vez reivindicó mi derecho a tener algún tipo de formación y hice un curso de secretariado además de estudiar inglés. Pronto comencé a trabajar y seguí dando tumbos sin oficio ni beneficio y sin posibilidades de tener una independencia económica. 
Todo lo que me rodeaba aquellos años era mediocre .... A pesar de todo no supe que hacer con esa pobre libertad que tenia. En esa época estuve  mas de tres años sin cruzar palabra con mi padre y sirviendo de paño de lágrimas de mi madre.
Mi hermano lo recuerdo como desdibujado, sin opinión ni oposición, creo que él se adaptó a todo lo que nos tocaba vivir, aunque el sí tuvo un futuro, nunca lo agradeció, supongo fue su forma de castigar a papá, yo por el contrario, de mayor, adulta ya, guardé en un cajón todo mi resentimiento, resentimiento por mí, por la vida, por el menosprecio a mi madre, por el favoritismo hacia mi hermano, todo lo encerré en un cajón y entonces, viendo a mi padre en su verdadera medida, un hombre acomplejado, inseguro, débil en el fondo, lo acompañe los últimos días de su vida hacia su destino, yo en el fondo encontré lo que busqué siempre desde niña, ser querida.
Cuando tuve 20 años conocí a Jorge, hoy mi marido. Congenié con él, era muy distinto a mi padre, era cariñoso, divertido y parecía tener lo que a mi me faltaba, proyectos, ideas emprendedoras, sueños.....no había conocido a nadie antes y me sentí querida y protegida, no se por que se acercó a mí....no se lo que buscaba en mí......pero iniciamos una relación....para mi, mi primer y único proyecto de vida por lo cual, ilusionada, inicie ese camino.
Pasado un tiempo empecé a sentir que la cosa no se desarrollaba, no avanzaba, empecé a sentir que la relación  no era lo rica que yo esperaba, caímos en una rutina, aburrimiento, falta de proyectos en común  etc. 
En ese parón papá que a la sazón se había marchado a España, me escribió para que lo visitara. Yo en ese momento estaba con esa sensación de estar atrapada y sin salida y los años pasaban....todos los proyectos siempre fracasaban y entramos en una fase de inmovilismo que me recordaba mucho mi infancia y adolescencia. Indudablemente mi pareja había bajado muchos décimos en mi escala de valores. Tenía cierta cobardía, que yo adivinaba, para asumir sus responsabilidades y no quería cambiar su status quo. Entonces tomé una decisión. Viajar a Europa a ver a mi padre y sacar a un tiempo la cabeza de aquel agujero.
Sucedió entonces, que como lanzado por un resorte, Jorge, de repente cambió de idea, planificó la boda y el viaje juntos a Europa. Yo no es que saltara de contenta pues había empezado a sentir cierta liberación  de la opresión que tenía sobre el pecho, pero ahí me traicionó otra vez mi carácter, pues cedí, acepté el proyecto del otro y lo hice mío, dudosa de mí misma y mis sentimientos,  por segunda vez me brindé de lleno al proyecto juntos, crear una nueva vida, hombro con hombro, atrás las renuncias, atrás la cobardía, atrás el aletargamiento. Sin mucho pensarlo inicié ilusionada y confiada ese camino. Él no se por que lo hizo, ¿pensó quizás que no volvería? no lo sé,  pero débil y sin carácter, a voz en cuello en la cubierta del barco y frente a su padre y hermano lloraba y a gritos decía"no me quiero ir". Sentí un gran bochorno pues parecía una ladrona que me llevaba lo que por derecho no era mío. Nuevamente metí en el cajón la humillación y la primera constatación de que no me querían, era yo, solo un pretexto para salir del aburrimiento quizás, pero no lo bastante valiosa como para emprender un camino juntos y cruzar unidos todos los puentes necesarios. También en ese momento bajó otros tantos décimos en mi valoración. Me di cuenta de que no tendría la protección que creía, que por el contrario, debería defenderme sola en la vida. Ya me lo dijo con maliciosa sorna mi cuñada " no sabes el clavo que te llevas" esa es otra parte del cosmos familiar, no lo valoraban con mi mismo baremo y por eso le dejaron ir, supongo a ver si maduraba. A mí me bastaba el compañero cariñoso aunque no brillante, que mas podía aspirar en la vida, alguien que me quisiese y los dos juntos construir nuestra felicidad.

lunes, 28 de julio de 2014

Esta soledad que me rodea

Ahora estoy sola, sola de solemnidad, sola frente a mi misma, sola frente a mis logros, mis defectos, mis virtudes, mis afectos, mis desafectos....
Cuando papá murió, así de golpe, sin avisar, me quedé  de abruptamente sola y sin mi “memoria”.
Desde pequeños nos contaba como era el mundo, las batallas, las guerras, las aventuras adultas e infantiles, los eventos históricos con fechas y nombres.....yo, como quien mira la tele, sin esfuerzo, dejándome llevar, lo oía sin memorizar, solo los ojos y la boca abiertos ante tan rica y detallada información.
De mayor yo le decía...papá cuando fue que…?....como se llamaba aquel presidente…?, cómo se llamaba antes ese país?...y él,  con todo detalle,  como si fuera una enciclopedia, lo soltaba todo con exactitud.
Es que hoy tenemos google, pero antes era papá.
Cuando murió mamá, ahí sí, definitivamente,  supe que estaba sola en el mundo.
Formé una familia hace tiempo.....un marido que se enorgullecía de esa familia que creamos, y yo, que era el faro, la roca que sostenía y dirigía esa familia,  y él, se dejaba hacer, se dejaba llevar, se dejaba querer.
Quizás soy pretenciosa, pero, al igual que en mi niñez me sentía reina de mi castillo, de adulta venerada en mi sexo y mi fuerza, respetada y considerada por mi cultura y conocimientos.
 Aunque no puedo decir que fuese una mujer satisfecha, me conformaba con la idea, de que solo podemos vivir una vida, no lo podemos tener todo, solo el afecto y la devoción incondicional de mi marido me compensaba la insatisfacción.
 Como cuando construía algo de niña, la sensación de que podía estar mejor, de que mi construcción estaba incompleta, hizo que en la vida nunca me sintiera pagada de mí misma por un logro, ese sentimiento me empujaba lejos de la vanidad hacia una búsqueda de la superación.
Cuando nacieron mis hijos, deseados y ansiados, les inculqué mi mismo afán de superación, el cual recibí de mi madre.
 Ellos, desde pequeños, especialmente Gabriela, crecieron curiosos buscando siempre, como si de un puzzle se tratara, encajar las piezas del rompecabezas de la vida y aún siguen.
Gabriela creció responsable y sensible, curiosa y creativa, respetuosa y considerada.
Guillermo creció como un gato que ronronea y le gusta que le rasques la barriga, fue el que tuvo mas cariño, por que le dediqué mas tiempo.
Creció también inteligente y competitivo y hasta ahora tengo que moderar su intransigencia para con los demás. Quizás se exigió mucho a si mismo, con el deporte y sus estudios y eso le creó una corteza dura que le envuelve el corazón, no es compasivo y le cuesta perdonar, no sabe como manifestar su cariño. Recuerdo que el día que les comunique a ambos, alrededor de la mesa, la muerte del abuelo Fabio, Gabriela rompió a llorar y Guillermo nerviosamente a reír.
 Son magníficos y diferentes, son hombre y mujer.
Ellos, el centro de mi vida y mi creación, también se fueron y no volvieron.
Yo los disfruto desde la discreta distancia, sus logros, sus progresos.
 Realizados en sus profesiones y en vía de estarlo con sus parejas.
Cada vez que toman compañero o compañera yo me alegro y encariño, unos se dejan querer otros no, no les culpo,  soy desmesurada en mis sentimientos y agobio, pero es que soy como esos perrillos que reclaman con saltos, el cariño de sus amos y no todo el mundo esta preparado ni lo entiende.
Aun soy aquel bebé que apartaba la cortina, los ojos cuajados de lágrimas y una risa en la boca, buscando el cariño de sus padres.
Según pasa el tiempo, ellos organizan sus vidas y crecen sus familias, a lo lejos......mientras la mía, la que construí, la que era una roca, se disuelve como arcilla en el agua.
Estoy muy agotada de tirar de las cinchas de este carro sin nadie que me abrace, nadie que me bese, nadie que me haga reír, nadie que me toque.
 Ahora que mi cuerpo me traiciona, mi mente desfallece, ahora que estiro la mano buscando un apoyo y no lo encuentro.
 Pero el cariño no se puede exigir, no se puede comprar en un gran almacén.
 Ahora surgen las dudas, la mentira de nuestra existencia, ahora nuestra creación,  se depaupera, mi piel se depaupera, mi sexo se depaupera, mi pelo pierde vigor y brillo y un gran agotamiento me arrasa.
Por las mañanas me auto motivo como un coach, estiro mi cuerpo fuera de la cama, intento ponerlo en forma, no decaer, el rouge en los labios, las uñas estridentes, la ropa joven, la música, los estudios, el trabajo, golpeo y golpeo contra una pared, busco motivos para seguir, busco llenar el vacío.....
No quiero desaparecer en la insignificancia, en el anonimato frente a los mios, no puedo hablar, tengo que amordazar este vacío existencial alimentado por el desamor y la ausencia de contacto físico. Mi hija cuando viene me abraza y me besa dulce en los labios, besos de piquito les llama, que son como un juego cómplice que viene de la infancia. Me gusta reír, reír a carcajadas, no seas ordinaria me dijo una vez una amiga, ¡Que sabrá! No se puede parar el chorro cuando una botella de champaig se descorcha, solo se puede recoger el dorado liquido en una copa y mi risa se la beben y disfrutan los que me entienden y saben que viene directa de mi alma.

Punta del este




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jueves, 20 de enero de 2011

PIF

Estoy de vacaciones en Punta del Este y tengo muchas horas que no se como utilizar pues no estoy habituada a tanto ocio. 
Sin querer he pensado en nuestro querido y valiente Parfait que debe estar a punto de ser padre. 
Decidí bucear en su pagina del Face. En el primer momento me quedé  absorta mirando su foto de perfil, sus ojos están mirando de soslayo, pero aún así, reconozco su mirada inquisidora y risueña, sus labios gruesos están muy perfilados y tienen una marca en las comisuras que anuncia la risa. Es una foto en blanco y negro, seguro él haría una broma al respecto, que yo inmediatamente reprobaría. 
Me llamó la atención su frase del mes, tiene la costumbre de cada mes escribir una  y algunas las envía a sus amigos, también hay muchos poemas. 
Eran cuatro páginas así que me fui a la mas antigua y las fui recorriendo en sentido inverso, algunas entradas no se correspondían en la fecha de creación con la de la entrada. 
Una de las mas recientes me pareció preciosa:


"No somos tesoros escondidos y suspendidos en la espera sino paisajes que se muestran a través de matices que denotan belleza. El dilema esta en cómo mantener nuestro esplendor si nos tallan algunos árboles."


He estado muy triste después de leer algunas entradas. 
Es como cuando miras la belleza del sol directamente y te hace daño a los ojos. 
Leer estas notas ha sido como mirar dentro de su corazón, sin pudor, oyendo el timbre de sus mas íntimas cuerdas.
Sufro al leerlas por que son tan sinceras, que hoy en día es un privilegio y me emociona que nos las brinde tan generosamente, sin esperar nada a cambio. 
Quizá no debería utilizar el adjetivo tristeza por que no se ajusta a la verdad, es como cuando miramos el final feliz de una película y  nos hace brotar las lágrimas junto con una sonrisa.
Parfait, estimado amigo, siempre me cegará tu esplendor por mas arboles que la vida te tale.

miércoles, 12 de enero de 2011

AVENIDA 18 DE JULIO

Después de mas de 30 años volví a caminar por 18 de Julio!
Si bien el lugar me era familiar, fue como si tuviese que arrancar del fondo de mi cerebro los recuerdos.
Es verdad, que si bien es una calle que recorrí muchas veces, no fue para mi una calle vivida. Iba desde mi trabajo, en la Plaza Independencia, hasta el Instituto Cultural Anglo Uruguayo como una exalación. Era un recorrido que hacia tres veces a la semana pero como si entre esos dos puntos del mapa no existiese nada. En Uruguay una mujer joven, más  o menos agraciada, que camina sola por la calle, es asediada con miradas y requiebros, lo que te hace que camines rápido y por lo menos yo, siempre la mirada clavada en el suelo. 
De reojo observaba escaparates y edificios y cruzaba rápido en los semáforos, evitando las calles conflictivas y siempre lo hacía  por el lado del bordillo, por si alguien me abordaba, así me lo había recomendado mi padre dentro de una serie de normas de protección personal.
El paseo de ayer no fue mas relajado que los de hace 30 años. Nos habían prevenido de tantos peligros y posibles desgracias al osar bajar del coche y poner pie a tierra, que nuestro paso por la avenida fue un disfrute limitado por el continuo observar si alguien nos podía robar, estirar del bolso, arrancarnos el Rolex etc. Todos se presentaban como posibles sospechosos, especialmente para mi marido que iba detrás mio, tipo guarda espaldas, pisándome las sandalias cada tres pasos. También apoyaba su mano sobre mi hombro,  como para crear una pared imaginaria entre mi cuerpo y la multitud, hace tantos años que no me coge de los hombros al pasear que el peso de su mano se me hacia molesto, tenía la sensación de que le remolcaba yo por la acera. Que paranoia!!!
En fin... puede que el peligro fuese real y nos acechara, pero nuestro aspecto que antaño en otros viajes solía concitar miradas de los transeúntes, pero ahora que somos dos viejos sesenteros, no noté que nadie nos observase. Luego recordé que en Uruguay la gente no mira directamente como en Europa, donde eso siempre me ha resultado una impertinencia. En Uruguay la gente gira la cabeza haciendo un barrido con los ojos como si el foco de atención fuese otro, pero los ojos que se posan imperceptiblemente sobre ti, como de paso, sin detenerse siquiera, captan y archivan inmediatamente lo que pasa por su retina. Es una costumbre de urbanidad que, a excepción de cuando se tiene un interlocutor, se considera de mala educación mirar fijamente.
Descendimos del coche en 18 y Paraguay y comenzamos a remontar la calle hacia Boulevard Artigas, la calle estaba llena de gente, tiendas, vendedores ambulantes y la calzada de autobuses, el transporte público es importante y abundante. Los edificios estaban igual que siempre pero  ocupados por otras firmas o dedicados a otras actividades, giré la cabeza y ví el edificio de la policía y donde había antaño, un cine ahora se anunciaba una de esas iglesias que invaden latinoamerica y te prometen la salvación. En una esquina, La Pasiva, con sus frankfurters que no se encuentran ni en Alemania. De pronto recordé una cuesta y le pregunté a mi marido: " No es ahí donde estaba aquel pequeño bar en que a la una de la madrugada nos reprendieron severamente: "la vitrina ya esta hecha!" se refería a que nos dábamos un interminable beso de tornillo y se ve que al dueño le horrorizó.... jajaja.
Jorge recordaba mas que yo, a mi me costaba más, al punto que girando una esquina de pronto tuvimos enfrente el enorme edificio de ladrillo rojo, que ocupa mas de dos manzanas, de La Intendencia de Montevideo,  como un puzzle de cubos se me colocó esa imagen en la idea que tenía del trayecto (igual que en el mac que las imagenes se desplazan hasta colocarse) parece mentira, pero recordaba la calle mucho mas corta y le faltaba ese trozo. 
Una vez leí que la memoria siempre nos traiciona y recordamos cosas en fechas equivocadas y no están en los sitios correctos. Lo cierto es que me encontré como niño con juguete nuevo, sonriendo y recorriendo todos los ángulos de la explanada frente al impresionante edificio, además la replica del DAVID que esta en Florencia, éste en bronce y hermoso como el original!!.
Le dije a Jorge "Entremos!" nunca en 25 años de vivir allí había entrado. El edificio de la intendencia no es especialmente hermoso pero tiene esa enorme y brutal dimensión que tienen allí los edificios y las casas en Uruguay, en Europa sobre todo lo antiguo es pequeño, todo está más apiñado, yo misma me quedé boquiabierta ante el Escala de Milán, lo encontré minúsculo en comparación con la grandiosa fama que le acompaña.
Dentro, a la izquierda  había un busto de bronce de Artigas,  como siempre con ese aspecto venerable y la nariz aguileña, el cabello largo peinado hacia atrás y la frente generosa, siempre me ha recordado a mi padre. En el lado opuesto de la estancia, una proa en mármol con un ángel con enormes alas y sin cabeza (creo es la libertad de Samotracia) y al fondo, sobre un enorme umbral,  un mural al estilo de los de Picasso.
No se veía mucha gente, pero a un lado, a través  de una puerta,  se divisaba una sala llena de ciudadanos haciendo cola, lo típico y obligado en un ente público cuando tienes gestiones que hacer.
http://www.gratisweb.com/mundomatero/gaucho.html

Hice algunas fotos de todos los ángulos de esta escultura ( el gaucho) pero había carteles y semáforos que obstruían la belleza y el disfrute de su visión,  por eso he recuperado esta antigua foto donde nada distrae la mirada mas que la obra.
Dimos la vuelta y enfilamos calle abajo, no podía dejar de sacar fotos hasta que los caza turistas nos descubrieron y tuvimos que esconder la cámara. Por suerte pude disfrutar por toda su circunferencia de la magnifica escultura de "EL ENTREVERO" que esta cargada de dinamismo y acción y parece una película en pause que en cualquier momento va a estallar en el fragor de la batalla.

viernes, 10 de diciembre de 2010

PAPA Y MAMA

Hoy es el día de los muertos como decimos en Uruguay, aquí le llaman el día de todos los Santos.
Compré, contra mi gusto flores de tela, pero es que siempre se mantienen bonitas y no quiero llevar macetas con crisantemos como todo el mundo. Además este año los crisantemos, quizás por la crisis, son especialmente horribles, la mayoría amarillos, color que no me gusta.
Tenia en casa el jarrón de pepinillos que los niños decoraron en una ocasión con una cenefa tipo vitraux y las palabras "para mi abuelo Fabio".
Me traje el frasco a casa la última  vez que fui al cementerio, pues la gente lo coge y lo encuentro en otras sepulturas. Que falta de respeto! la gente es descastada!  no tienen pudor! a quien se le ocurre tomar algo de otra tumba, ademas con esa inscripción “ para mi abuelo Fabio” y por si quedaran dudas i49, que es numero de la lápida….. Lo mismo sucede con los cantos rodados del mar que los niños pintaron en una ocasión, también han desaparecido. Cada vez que voy a ese rincón del cementerio es como si fuese a casa, están allí papá  y mamá , también Maggie y otros vecinos, es como si se fuese, poco a poco, creando un nuevo barrio, pero en el mas allá.
Las flores no tienen peso y son muy ligeras, así que insistí en ir hasta la playa y recoger cantos rodados.
Jorge me esperaba impaciente y contrariado.
Me arrodillé y estiré la mano eligiendo las piedras, en la nariz me pegaba el olor a algas y en los oídos el ruido del mar, entrecerré los ojos concentrándome en ese momento, en mi gesto, depositando suavemente los cantos rodados dentro del frasco de cristal, intentaba perpetuar ese momento. Me puse en pie, apreté el frasco contra el pecho y me giré, la mirada larga adentrándome en el mar.
"-Papá... mamá ..., os he traído cantos rodados de la playa para que os llegue el olor y el rumor del mar......."

JORNADA DE TARDE 13 11 2009

Como aún era temprano decidimos aprovechar lo que quedaba del día. 
Pensamos en quizás algún espectáculo de los tantos que ofrece Londres.
Tomamos un autobús, el recorrido es largo debido a las continuas paradas y al tráfico . Mi amiga cambia de parecer varias veces, se muestra dudosa e indecisa. Como no deseo conflictos y la verdad, me da lo mismo como empleemos la tarde, especialmente después de la espantos experiencia de Camden. Intento que me confirme si realmente quiere ir al Opera House, representan Giselle.
Durante el trayecto observo la decoración navideña de Oxford Steet y Regent, todo la deja fría. Continúa indiferente, incluso ante las vitrinas de Selfriges, que son una verdadera obra de creatividad, impresionantes y únicas, podíamos haber bajado a disfrutar del incipiente ambiente navideño, ella no es consciente ni le interesan mis gustos y aficiones.
Las calles están abarrotadas, la gente entra y sale de los comercios cargados de bolsas, riendo, llenos de ilusión con las compras navideñas. Consultando el plano del tube me doy cuenta que el mejor modo de llegar a la zona de los teatros es el metro y bajar en Covent Garden, en ese momento pasamos delante de Lacoste, decido bajar y matar dos pájaros de un tiro.
Según nuestro mapa, la parada del autobús queda entre dos estaciones de metro. Sugiero desandar camino hasta Picadilly que es la mas cercana, ella quiere bajar hasta Trafalgar que queda mas lejos, pero esta vez no me dejo convencer, cruzo la calle por la mitad en diagonal hacia la Boutique Lacoste desoyendo sus protestas.
Una vez en la tienda se sienta enfurruñada en un sofá y me espeta con urgencia " no tardes mucho!" , todo esto después de una hastiante mañana en Camden!. No siento ningún remordimiento, tengo una animada charla con el encargado de tienda, la oigo refunfuñar " ¡como puede valer una parka 300€!...."  en fin....al final, nuestro periplo acaba en el Opera House con las entradas a 90€,  se le ponen los ojos como platos! Acabamos a las 21.30, en pijama, en la habitación del hotel. Vaya noche perdida! tantos kilómetros hasta Londres para echarnos a dormir!
No se durmió sin arremeter contra el "mundo" "para que mierda pagamos este hotel si nunca vemos al resto del grupo!"
Al día siguiente nos enteramos, que Petra y los demás, pasaron una agradable velada de risas hasta las dos de la madrugada en el lounge del hotel, mientras nosotras mirábamos absortas la tele en la habitación.

Hay personas que tienen una vida desastrosa, que no son capaces de disfrutar de los pequeños momentos que nos brinda la vida, ni son tampoco capaces de acercarse a los demás. Se revuelven rabiosos contra la "adversidad" las otras personas las detectan y las evitan y hacen que estén aun mas solos!

lunes, 6 de diciembre de 2010

NOTTING HILL

Notting Hill es otra cosa!!! esta lleno de anticuarios, entre los cuales se puede deambular viendo pequeños tesoros de otras épocas, cosas que antes eran imprescindibles en el ajuar de cualquier novia que se precie, como paletas de plata paras recoger migas de la mesa, cucharillas de café de plata, pastilleros, botones antiguos y un sin fin de cosas que nos revelan tesoros del pasado, que nos hablan de clases sociales y que a veces nos legan nuestros abuelos, padres, tíos y tenemos arrumbados por los cajones mas escondidos y jamas sacamos a la luz.
Los pequeños puestos se suceden en estrechos pasillos donde los propietarios exponen primorosamente esos girones del pasado, estos vendedores se confunden y amalgaman con su producto, se diría que se parecen a los objetos que exponen , muchos pasan los 60 con cabezas canosas y rostros grises, pero con el mentón en alto y la mirada displicente, actitud que tienen muchos ingleses denotando superioridad. La actitud típica del mayordomo, servicial, pero manteniendo una altanera distancia con el cliente. El público se pasea deambulando y dejandose sorprender por la cantidad de objetos expuestos, no veo demasiados compradores y si muchos nostálgicos mirones, en los ojos de muchos vendedores asoma el hastío como una puerta que se entreabre y nos deja ver su interior.
Mi amiga va de mal en peor, esto ya no le gusta y nada despierta su interés, le acicatea el hambre y las ganas de ir al baño, pero no acepta entrar en ningún bar. Decido hacer caso omiso de su letanía e intento llegar al final de Portobello Road no sin varios frenazos de mi acompañante que también tiene frío. Compro una bufanda para Jorge que es muy friolero y elijo una muy bonita de autentico cashmere escoces. Mi amiga que sigue en plan quejica cree que en el Corte Ingles venden lo mismo, intento explicarle que me da igual que me gusta el diseño y quiero llevarle algo a mi marido.
A trancas y barrancas llegamos al final de la calle donde se supone esta "the former pepe shop" no es nada del otro mundo, puro marketing….
Mi amiga esta ya rabiando, se queja abiertamente de hambre, frío y que esta cansada así que nos aventuramos en la ardua tarea de encontrar algún sitio que le guste, mi opinión no cuenta, un japones no, una pizzeria tampoco, un fish and chips tampoco (deberíamos haber comido en Camdem murmura) pastelerías tampoco, pero tenia grabado en la memoria que una dependienta española en la tienda de bufandas le había dicho que había muchos restaurantes en la calle paralela, por lo cual vamos hacia allí pero al asomarnos a una esquina no se ve gente en aquella dirección. Cambiamos de idea, el malestar crece a momentos y ya no se puede disfrutar del paseo. Coge velocidad nuevamente en el paso, me aventuro a preguntar si no se encuentra bien y quizás eso junto con el mal tiempo la tenga desasosegada, finalmente giramos una esquina y vemos un pequeño bar restaurante lleno de gente y entramos. Nos apretamos en una media mesa, llego hasta la silla gracias a que he bajado de peso pero no sin antes rozar con mi culo y mi bolso a un comensal, las sillas son pequeñas para ahorrar espacio y las mesas son proporcionales a las sillas, la norma de urbanidad de no apoyar los codos es de obligado cumplimento. Mi amiga sigue nerviosa, menos mal que de pronto se libera una mesa mas desahogada y le grito "corre! date prisa!" pues ya otra pareja hacia el gesto de ir hacia ella. Aleluya al fin nos sentamos!. Mi amiga pide una "cervecita" y se le anima el semblante, me confiesa que no hay modo mejor que una cervecita para dormir bien.
En fin! con que poco encuentran la felicidad algunas personas. La comida es la típica por 10€, un plato combinado, abundante, yo cuarto de pollo con guisantes y zanahorias, la única verdura que sirven (de lata por supuesto) con patatas vapor gratinadas, ella un arroz con pollo y no se que mas. Vuelve a recuperar el gesto risueño.

COMPAGINAR INTERESES EN LOS VIAJES

Los viajes en los cuales se va en grupo son muy educativos especialmente en cuanto a lo que a las características del ser humano se refiere.
Es obligado si uno no quiere sentirse "atrapado", elegir bien las personas con quien se viaja, o bien debe uno armarse de paciencia, sabiduría y tolerancia.
Parece mentira como el mero hecho de tener que compartir obligadamente las horas del día, estresa a algunas personas e incluso salen a relucir los peores aspectos del alma humana.
Los primeros días por no decir las primeras horas, bajo la influencia de la novedad y el entusiasmo todos están dispuestos a disfrutar y a reír. La conversación es animada y todo el mundo hace propuestas que contribuyen al grupo.
Hay grupos cerrados desde el primer momento, se desmarcan ante los intentos de aproximación, dan educadamente respuestas breves con la mirada esquiva, revoloteando los ojos por el espacio, como si buscasen algo y sin intención de continuar la conversión. Intentando un análisis positivo, justifico ésta actitud con la lógica concentración de alguien que esta en un espacio desconocido, pero mirado de un modo negativo también llego a otra conclusión, como el premeditado hecho de no compartir información con los demás, información positiva para el grupo como la posibilidad de viajar a un precio mas barato, esta sospecha se confirma cuando les ves salir disparados hacia su destino, sin decir ni adiós, dejando abandonados a su suerte a los compañeros novatos.

Otros necesitan 24 horas para fracasar en las incipientes relaciones de amistad. Después de un día frenético y bien aprovechado, Westmister, Torre de Londres y un musical. Al segundo una compañera se hunde en la apatía mezcla de escepticismo y cansancio. Lo atribuyo a lo segundo, a la polución que le irrita los ojos, al cambio en la dieta que le arruina la digestión (lácteos) o la inapetencia de visitar sitios, en fin que en un día lluvioso y con viento frío nos aventuramos a visitar los famosos mercadillos londinenses. Propongo  visitar el mas alejado, el de Camden, pero nada mas llegar veo que no es lo que esperaba, esta lleno de baratijas de mala calidad, pseudoartesanas y nada que despierte mi interés. No encuentro nada auténtico de la cultura local y los puestos son repetitivos, ni un solo verdadero artesano, son comerciantes ambulantes, generalmente inmigrantes y bohemios que venden todo tipo de tonterías manufacturadas en China y que luego, una vez llegadas a casa, van a la basura. Los echarpes que en principio despertaron mi curiosidad eran caros y de dudosa calidad, importados por contenedores de china, se encontraban los mismos dibujos y colores por todo Londres.
La ropa igualmente de mala calidad y originada seguramente en talleres de explotación infantil o humana, nylons inflamables y negros, color que todo lo oculta, para los góticos y en este mar de mal gusto y degradación la gente urga y revuelve como en un mercadillo tercermundista,  buscando no se que gangas.
Mi amiga revolotea ansiosa, presa de excitación, por pasillos estrechos, como si de la búsqueda del tesoro se tratase. Parece que se le anima un poco el humor, va y viene por los mismos puestos, regatea, juega a ganar, se siente fuerte y acaba gastándose 100 € en dos anillos y un colgante de "Plata" y piedras "semipreciosas", por un instante ha comprado su parcela de felicidad. Pero le dura poco y vuelve a caer en un negativo sopor pasada la excitación de la compra. Vuelve a plañir sobre que deberíamos haber venido mas tarde así comeríamos en uno de los cientos de puestos con comida típica asiática de dudosas cualidades sanitarias. Refritos cargados de especias con chinos o hindúes revolviendo las sartenes, toda la comida tiene ese mismo color a curcuma o curry y no se ve nada fresco, todo se me hace recalentado, no se me activan los jugos gástricos.
Ya no sé que hacer para restablecer el humor de mi acompañante, propongo un marroquí, donde tomamos un te típico, pero la elección de las pastas se hace dificultosa. A mi me atraen los únicos dos dulces que tienen, un pequeño bollo como de almendra y una especie de pestiño, propongo probar los dos ya que son pequeñitos y nada perdemos arriesgando. Mi amiga refunfuña que estas cosas son demasiado dulces y cuando pido una ración finalmente se decide y pedimos para ella. El lugar es muy obscuro, cubierto de tela de tapiz en tonos rojos y con profusión de sofás, las mesas variopintas, algunas de marquetería (me engancho el pantalón con un clavo) tardan en traer el te. Yo me relajo pues hay una familia de alemanes, unas diez personas que han pedido antes que nosotros y el personal es poco. Mi amiga sigue impacientándose y no da señas de estar dispuesta a disfrutar el momento. Su actitud es de como si se le hiciese tarde para ir a algún sitio. Finalmente traen el te en una tetera que es de ese metal, parece plata pero tampoco es inoxidable ni zinc.como las jarras de cerveza alemanas. En vez de tazas, dos vasitos de cristal que instintivamente uno coge de la base y el borde con dos dedos. No hay colador por lo que algunos trozos de hoja de menta se precipitan en el fondo del vaso. El te es insípido, ni siquiera necesita azúcar. Intento buscar el misterio de su sabor y en fin....poniendo un poco de imaginación......(es de mala calidad como el mercadillo)
Los pastelitos los como a pequeños mordiscos para encontrar placeres escondidos, uno sabe a canela y miel y es crujiente, entre galleta y pastelito y el otro sabe a almendras y no es tan dulce como me vaticinó mi amiga (en Turquia si).
Posh como soy encontré finalmente unas Allstar tobilleras que me retrotraen a ni adolescencia y compro sin dudar. Creo están a buen precio, pero si no es así me da igual ya que las miraba hace tiempo, no sin cierto escepticismo, pero al ponermelas con mis pantalones apitillados de talla 38 me sentí muy trendy, yo también encontré mi cuota de felicidad en CAMDEN.
Finalmente salimos de aquel horrible sitio, donde no vi ni un autentico gótico, ni ninguna de esas preciosas crestas de colores que llevan algunos chicos, los mas creativos los he visto en Barcelona.
Al final nos dirigimos hacia Notting Hill a pesar de las protestas de mi amiga que piensa que en un sitio así (camdem) hay mucho para ver y se puede pasar un día entero en él.
Santo cielo! si hasta las tiendas de artículos Vintage vendían cosas que hace tiempo he tirado a la basura, verdaderos artículos de ropavejero, en fin quizás a mi no me resulte novedoso y a los jóvenes de hoy en día le haga gracia una maletita de plástico viejo y resquebrajado de BOAC.

LIBRE ALBEDRIO A LOS 60

12 de noviembre del 2009
He vuelto Londres!
Nuevamente a cantar. Esta vez el Mesías de Haendel en el Albert Hall.
Dicho así parece algo importante, pero en realidad es un encuentro de corales que en vez de ser pequeño como en Palma, es acorde al tamaño de la ciudad y necesitan un recinto que de cabida a tanta gente. Puede participar cualquier persona , sea o no corista, conocer la obra es el único requisito y el evento se celebra cada noviembre desde hace 30 años.
La iniciativa parte de Irina , nuestra directora del Mesías en Palma.
Hemos decidido venir de jueves a lunes para aprovechar el vuelo y la ocasión. Digo hemos, Concha y yo, que compartimos habitación.
Nos encontramos con otras chicas que también vinieron en el mismo vuelo, pero aunque intentamos ser amigables fueron bastante frías y a pesar de que nos hospedamos en el mismo hotel nos separamos en el aeropuerto.
Ahí comenzó nuestra pequeña excursión hacia el hotel!
Tanto Concha como yo somos un poco intuitivas pero nada organizadas, todo lo decidimos según se nos van presentando las cuestiones. Es como si fuéramos resolviendo un quiz,  damos respuesta a los interrogantes a medida que surgen, pero riendo ante la incertidumbre de si estaremos acertando o no.
Las decisiones las tomamos un poco aceleradas y no sin cierta zozobra. Acostumbradas a que otros piensen por nosotros ( en los viajes grupales!), es como si el oxidado cerebro nos funcionase a impulsos, como máquina falta de lubricación.
El primer lapsus fue desoír la recomendación del azafato de comprar en el avión el ticket para el London Express. Todavía no sé cómo puede un ticket de tren ser mas barato en el avión que en la ventanilla de la estación. Uno se pregunta dónde está la trampa o bien dónde está el beneficio. En fin, como nos costaba 28 libras decidimos tomar el tren regular que costaba 10.
Una vez con el ticket en nuestro poder, corrimos hacia el ascensor que lleva al andén, andén en el cual ya habíamos estado.
Como traíamos cierta velocidad por el ímpetu de llegar, nos frenamos sobre la punta de nuestros pies, de bruces contra el revisor que nos cortaba el paso, quería ver nuestro ticket antes de subir, ya que debe ser error común subirse al London Express con el ticket del Souther Train.
Así que engrosando las estadísticas de error, reculamos y nos sentamos a esperar. Mientras esperaba pude comprobar que el mundo esta lleno de atropelladas como yo, pues estando a punto de cerrarse las puertas del London Express y sonando el timbre, una Sra.,deshorientada, dudaba si subir o no a pesar de los gritos de sus amigas y la revisora que le decían "Hurry up, hurry up!. Seguro le iba la cabeza mas lento que a mi. No procesaba que debía seguir a sus amigas y se miraba las manos, las bolsas, el abrigo comprobando que no se olvidaba de nada, era como el ordenador cuando se queda suspendido en una acción y nos deja ver el relojito de arena y aunque aporremos el ratón y el teclado no hay reacción alguna.
Finalmente en el tren, nos sentimos nuevamente seguras y con la sensación de haber tomado la decisión correcta.
Por momentos intentaba no perder la concentración de las paradas que se iban sucediendo una tras otra. No había riesgo de pérdida pues el tren acababa su trayecto en Victoria Station, pero siempre se ve todo como en una nebulosa cuando no se conoce el sitio. En casa parece que funcionamos bien por que todo, aunque parezca que no, es rutinario.

El hotel era el mismo del mes de Julio y era relativamente fácil tomar el metro hasta Hammersmith y luego salir a la calle y a mano derecha está el enorme edificio. No contábamos primero, con la obscuridad al llegar y la tupida lluvia que no te dejaba ver nada con claridad, además de tener que arrastrar maleta, bolso y algo más . Lo que sucedió es que al salir al andén,  estas estaciones tienen incorporado un centro comercial por lo cual hay muchas salidas. Según caminábamos ya no me era familiar el sitio, por lo que, cuando salimos, estaba obscurisimo y había como un cruce de avenidas nada amigable.
Cruzamos de un lado a otro usando los túneles subterráneos que no eran nada tranquilizadores por lo desagradables y además que uno no sale siempre donde piensa, la verdad hay que tener mucho sentido de la orientación.
Algo que sucede en Londres es que nadie es de allí y de nada sirve preguntar pues nunca tienen ni idea. Luego de varios intentos y  paradas, chorreando en una obscura esquina, cansadas, mojadas y sin esperanzas decidimos preguntar a una joven que venía hacia mi, a lo que me contestó mirando al suelo... "saque Ud. los pies del charco que se va a empapar...." bajé la mirada y la verdad, no se como diablos en aquella obscuridad podía verme los pies, que sí estaban en un charco!!
Finalmente no estábamos tan lejos y caminamos unos 200 metros por la obscuridad que nos pareció una eternidad y recalamos en la parte trasera del hotel, que tenía como un bosquecillo y finalmente pudimos llegar, pero eso sí, entre carcajadas, riéndonos de nuestra desastrosa orientación y vamos!! que eramos carne de cañón para que cualquiera se aprovechase de nosotras, dí que cómo ya hemos pasado a la categoría de invisibles, no surgen mayores peligros para dos senior como nosotras.

VIAJEROS "STAND BY"

Los viajes en grupo tienen espectativas de diversión muchas veces exageradas, especialmente cuando se organizan entorno a una actividad o afición común.
Las relaciones interpersonales no son las mismas, cuando un grupo de amigos se reune un par de veces a la semana, que cuando se han de compartir las 24 horas del día e incluso habitación durante un fin de semana.
En estos viajes, normalmente todo el mundo suele hacer propuestas, que se dejan sobre la mesa, mas bien para que quede constancia de que no somos novatos. Estas propuestas tienen como base experiencias propias u  oídas de viajes de amigos  o bien basadas en informes de prensa o documentales televisivos como "españoles en el mundo" o el canal viajar.
La realidad sin embargo es muy otra. Normalmente nadie toma la responsabilidad de la organización y los grupos grandes o pequeños se asemejan a esas bandadas de patos en tierra que se apiñan esperando que alguno inicie el vuelo, se quedan absortos con la mente en blanco, en stand by, esperando que alguien decida. Entonces, el proceso de decisión discurre entre dos o tres personas y al final de descartar y barajar diferentes posibilidades, cuando ya se ha llegado a un acuerdo, de improviso, despiertan de su letargo, tal como si hubiesen quedado suspendidos en el tiempo y no se hubiesen enterado de lo que allí se hablaba,…y lanzan entonces una propuesta.
Algo así ha pasado hoy en el camino de vuelta hacia Gatwick. Hemos buscado la venta de tickets del Southern Train. Luego de escudriñar el mar de carteles la encontramos. Finalmente, no sin lidiar con el empleado que no nos quería cobrar por separado, obtuvimos los tickets. Los repartimos  por si nos separábamos accidentalmente y nos dirigimos a la búsqueda de los andenes del Southern.
Nuevamente carteles y mas carteles. Nos plantamos con las piernas firmes sobre el pavimento, en una mano la maleta bien asida, en la otra lo tickets por si hiciese falta consultar algún dato pero no logramos ver ningún sitio que pusiese Southern. Finalmente encontramos el camino... no sin antes preguntar al de la ventanilla del Gatwick Express, que nos devolvio con cajas destempladas a mirar al panel del hall, (a pesar de que le había  advertido, pidiendo disculpas, que eramos de "pueblo" y no lográbamos abrirnos camino).
Estábamos mi amiga y yo (las dos lideres del grupo de 3) absortas leyendo el panel de izquierda a derecha, (craso error pues no había números de andenes en los que partían dentro de dos horas) cuando nuestra tercera amiga, la que todo el tiempo estaba en "stand by" gritó de repente y como si Buda la hubiese iluminado: "Aquí esta el tren, ahí lo pone Gatwick Express"!!!!!
Uno, dos , tres, cuatro............diez.
Pero como puede ser que una persona que viene pegada al grupo no se haya enterado de la dilucidación de que medio de transporte era el mas economico de Gatwick a Londres, que se le dió un ticket en su momento, y se le dijo "venga! paga, son solo 6.50!" que todo el mundo se regocijara de las casi 20 libras que nos habíamos ahorrado, y de que a la vuelta decidiésemos elegir el mismo tren, se tuviera el rifirrafe con el de la taquilla, se le diera otro ticket se le dijera "venga ahora paga 7.50" en ningún momento de este largo proceso se diera cuenta siquiera de nada y encima... para no quedar como antipática... hubiese que explicarle de pe a pa todo lo sucedido. Exausting!!!
Una vez en el tren, repasamos mentalmente mi amiga y yo los pasos a seguir, desandando mentalmente el camino hecho, era lógico que debíamos coger una vez fuera del tren, el shuttle que une los dos aeropuertos norte y sur.
Pero al salir, no lo hicimos relajadamente, sino que salimos en estampida de vegestorios de la tercera edad,  con la cabeza agachada para darnos mas prisa, directas al cartel que indicaba DEPARTURES.
Eso sí, nos fuimos directos al panel de vuelos para comprobar que ibamos bien y hete aquí que no vemos ningun vuelo con destinación Palma de Mallorca.
Yo me mantuve escéptica, esta claro que no estamos en el lugar adecuado, pero mi amiga vió a la misma hora uno con destino Murcia, "seguro que hacen escala en Palma", y se abalanzó en busca de los mostradores( no había sido precavida de traer el checking hecho).
Yo continuaba escéptica así que enganche a una señorita de amarillo y le digo "Palma de Mallorca" ...."terminal north, turning to the right take the....." MIERDA! pero si esta claro!!  se nos había cortocircuitado  en la neurona el paso clave: "shuttle".
A todo esto la zombie en "stand by" detrás con mirada ausente.
Nos reprochamos lo desentrenadas y desconcentradas que estubimos y nos paramos en la puerta del shutle. La otra sigue en "standby".
Se abren las puertas, nos sentamos y me dice mi amiga, "pero que bobas hemos sido, no se como tuvimos tal lapsus".
Sale la del  "stand by" blandiendo la hoja del ticket, " aber klar! hier stet TERMINAL NORTH!!". Entonces se me puso la sangre en el ojo y le digo "¡UNDDDD.....! WARUM SAGST DU JETZ, JETZ ES IT NICH MEHR NOTTIG!

Finalmente estábamos en Gatwick!!, el cheking hecho, todo en orden y llegó el momento del merecido cafecito, le digo a mi amiga al pie de la escalera, arriba esta la zona de comidas si quieres podemos usar el ascensor. La otra que se ve decidió "activarse" señala a lo lejos, al fondo del hall....."Allá lejos creo que hay un bar " yo furibunda " "vete tú si prefieres, nosotros subimos".
Vino no muy convencida ,no por que no se fiase, sino por que creo tenia su amor propio herido.

Pedimos café, mi amiga un refresco, una tarta de coco que me gusta mucho y mi amiga que estaba con antojo de la tarta de zanahoria se cogió un trozo, nuestra tercera amiga se pidió un refresco y sacó del bolso un panecillo integral que había cogido del desayuno del hotel pero esa es otra historia.
Nos sentamos en un local de pizzas que era el único sitio vacío, mis dos amigas estaban un poco embaradas por que decían que nos llamarían la atención, pero como es lógico nada de eso paso.
Se hacen las 12 y teníamos el despegue a las 12.45 por lo que dije, creo que nos tendríamos que mover rapidito pues se hace tarde y la puerta esta al final de todo. Tiramos los desperdicios y estirando de la maleta cogimos rumbo a las escaleras...cuando estiro el pie sobre el primer escalón...... la del "stand by " ......"Ay!!!!!!!hay tiempo para tomarme una sopa.....ahí venden sopa!!!....... 
No me lo podía creer!!!!  hay que estar en el limbo!!! le digo....
"Bueno si quieres sopa tómatela, pero solo faltan 45 minutos para que despegue el avión, además en el avión también venden sopa!!!"
Al pasar por el panel vemos que hay 15 minutos de camino. Entonces echamos a correr, la del "stand by" detrás.

sábado, 17 de julio de 2010

LOS AZAFATOS DE EASYJET

VIAJE A LONDRES
Siempre me quedo absorta mirando las evoluciones de los azafatos de Easy Jet.
Hacen su trabajo con determinación y ampulosidad. Me maravilla como desempeñan su labor, de un modo aséptico, manteniendo una distancia respetuosa con los pasageros, pero al mismo tiempo, son como actores que representan su papel, no se percibe en sus ademanes, miradas, gestos, nada de su individualidad, de sus apetencias, sentimientos, humor ni de su estado de animo. 
Hacen sus tareas con  total implicación, como si nada mas existiera en este mundo. Pasan lentamente chequeando los cinturones, las mesillas, las persianas de las ventanas, los bolsos fuera de sitio, la inclinación de los respaldos.
Inclinan la cabeza mirando incisivamente como para enfatizar su acción y que quede constancia del acto, incluso hay una ligera inclinación del torso y  los hombros hacia su objetivo.
Hacen una indicación al pasagero distraido y esperan hasta que se cumpla la norma infringida, un cinturón infantil mal atado, un ipod sin apagar. Siguen el proceso con una media sonrisa y algún mohín de la nariz o las cejas cuando la hebilla se resiste.
Toda esa gestualidad es como un protocolo previamente ensayado y que se supone es para agradar al viajero. Tengo la impresión de asistir a una representación coreografiada, en la cual el bailarín pone toda su voluntad y concentración
Físicamente son muy delgados, alfeñiques, enjutos, a la medida de los pasillos, las gavetas, los anaqueles, las puertas de los servicios. Los ademanes, adecuados al reducido espacio, son levemente femeninos y de cierta fragilidad. Coger un vaso y llenarlo de refresco es todo un ritual, como si de la manipulación de una complicada maquinaria se tratase. Detrás, seguro hay una selección de personal por talla, estatura y peso y una rígida formación, de como desenvolverse de un modo rápido y efectivo y que denote eficiencia.
El chico lleva las dos bolsas de plástico una dentro de otra, la verde y grande para papel fuera y la naranja para envases dentro "Last minute rubish'" va repitiendo como una letanía, es pequeñito como todos y creo auténticamente afeminado, es como si se hubiese quedado anclado en la pubertad incluso tiene acné, pero sus zapatos desproporcionados a la figura, indican con certeza que es un adulto. Lleva el pelo exacto como Paul Mc. Cartney en los 60, es todo un "mod", coge el telefonillo para dirigirse a los pasajeros y recita su petición de calderilla para los necesitados en un perfecto ingles,  comprensible y a la velocidad adecuada para enfatizar las frases y acabar las palabras con todas sus consonantes,  con esa preciosa entonación británica que aprendí, pero que cuesta tanto encontrar hoy en día.